domingo, 28 de diciembre de 2008

Ganas de más...

Un encuentro que enfilaba a tener sabor amargo, terminó siendo dulce. Una canción, un baile, un abrazo, unas miradas. Todo quedó en nada. No podía terminar de otra forma porque la situación no apuntaba para ese lado. Y me parece bien que así haya sido. Y lo más importante es que la pasé bien y no hice papelones.
Pero estas situaciones dejan muchas cosas. Me quedé llena de dudas. Es quizás eso lo que más odio de ser mujer: no poder dejar pasar las cosas sin preguntarme que fue lo que realmente pasó, qué se esconde detrás de cada palabra, qué fuerzas actuan entre nosotros.
¿Será sólo mi imaginación o mis ganas?
Me quedan millones de dudas, una por cada sentimiento cruzado que ni yo puedo terminar de entender. ¿será bondad?.
Entonces me pregunto:
Si te quedaste con algo en la punta de la lengua, algo boludo, que no recordabas y al día siguiente mandás un mail con eso que recordaste, ¿se supone que signifique algo? Entonces creo que la necesidad de compartir eso con la otra persona importa. y creo que me hace especial. Pero quizás para él fue solamente eso. Que no sea como muchos hombres que no recuerdan conversaciones inconclusas y que trate de terminarla no tiene porque significar que le pasa algo. Me quedo, así, con ganas de saber porqué.
Si algunos recuerdos evocan a "nuestra" época y no a otras, entonces tengo que creer que algo esta pasando. Aunque no sea así. Aunque es lógico evocar épocas que compartimos, había más gente con la que se compartieron otras cosas y sin embargo de eso no se habló. Me quedo, así, con ganas de saber que significaron ésas épocas. Y si significan algo ahora.
Si no le avisaste al dueño de casa que íbamos, aunque hubo más que buena onda, voy a pensar que jamás te importó nada más que el hecho de que fuéramos. Podría pensar que te colgaste o que te aclararon que estaba todo bien y no hizo falta avisar. Me quedo, así, con ganas de saber porqué.
Si bailamos de la mano y me tomáste de la cintura, aunque no haya quedado nadie más bailando, no trates de bailar con nadie más, voy a pensar que fue especial. Aunque sólo tengas ganás de bailar - lo que encima te suma puntos a favor, por buen bailarín-. Me quedo, así, prendida a tus manos, con las dudas de saber, si no hubieran cambiado la música, que podría haber pasado.

Y las ganas generan miedos, miedos de saber que las respuestas no son las que quiero creer que fueron. Miedo de que le den los papeles y se quede un año más afuera. Miedo de que no haya sido nada. No le tengo miedo a la nada, ya no me asusta tanto la soledad, sólo me da tristeza. Tristeza y cansancio. Cansancio de seguir generando esperanzas que nunca se concretan.

6 comentarios:

Pablo dijo...

uh, necesitas un tipo urgente, pero no un garche, un tipo con el que te pongas de novia

Mariann dijo...

si, ya se.. esa es la razón de ser de este blog man...

Tuk dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tuk dijo...

¿Y si la soledad ayudara para algo, sólo que no nos damos cuenta por entristecernos?
A veces es mi “puta” soledad, y otras veces es una tipa con un vestido de gasa que baila por la casa tan sonriente, que me hace compañía.
No, no me fumé nada :)

princesavampira dijo...

Roguemos q no lea esto...por q si asi lo hiciece creo q no le ves nunca mas el pelo.
Yo saldria corriendo al grito de "obsesiva, enfermaaaaaa"
opino: porq no nos relajamos y disfrutamos el momento sin esperar nada ni suponer ni preguntar y repreguntar, y dejamos q las cosas fluyan?
quien te dice q de un buen recuerdo "nuestro" nace una buena amistad q se puede transformar en un compañero para la vida.
No lo espantes!!!

Guadaesunserextraño dijo...

Los principes son tan pacatos...con ese deje de ceremonial y protocolo!
Porque soñamos con principes azules? ...el estar azul es ciertamente el color más cercano a un muerto por asfixia!
a veces construimos castillos en los que no podemos habitar...
En realidad no sabemos si es que no nos conformamos o el chalecito en el centro nos queda chico y la mansión nos queda grande...como saberlo??
Más de una me ha contado que cuando se deja al príncipe de lado se encuentra al ser humano lleno de defectos...y me puse a pensar que quizás quizás, en lugar de un perfecto hommo con cara de top model, prefiero un gordito ´con onda que me quiera y me abrace mucho...
Yo que se!